7 ESTRATEGIAS novedosas para PROSPECTAR y PRESENTAR tu negocio de mercadeo en red

La prospección y la presentación de negocios son elementos clave en tu crecimiento como líder de la industria. Descubre cómo potenciar cada uno de estos procesos.

3 de mayo de 2022

La vieja escuela de prospección y presentación de negocio al parecer poco a poco está muriendo. Los cambios de paradigma al momento de presentar el negocio a los millennials y a las nuevas generaciones están suponiendo nuevos retos de comunicación.

Cuando te enfrentas a estos retos descubres las dificultades inherentes a la presentación en la industria. Este es quizás uno de los procesos que más maestría y dominio requieren por parte de los distribuidores de la red. ¿Cómo hacerlo correctamente?

En el siguiente artículo queremos darte algunas pautas que mejorarán tu relación con los clientes y prospectos mucho mas allá de solamente una relación de negocios.

1. Comparte el producto

Evita iniciar tu primer contacto con tu prospecto solamente por el negocio. Si sientes que tu prospecto va a ser difícil y que tal vez esté cerrado a la oportunidad de negocio, quizá no esté tan cerrado si se trata de probar algún producto. Dale una muestra o véndele un paquete de tu producto favorito o más recomendado.

La clave, luego de que entregas el producto, es preguntar y hacer seguimiento, pregunta cómo le pareció, cómo se sintió y si quisiera seguirlo consumiendo.

Los productos nos indican una realidad tangible que es difícil de negar. Si el producto es bueno, tu prospecto se llevará una buena impresión, esto es así de sencillo. Por medio de una muestra, tu prospecto puede empezar a amar tu producto o a hacerse a una idea de él. Lo que deseamos aquí es generar una conexión entre el prospecto y la compañía, con este toque de realidad, el prospecto puede sentir que lo que se le ofrece no es algo etéreo y que además puede beneficiarle realmente.

Con las muestras de producto, nuestro prospecto o cliente potencial puede juzgar el valor de lo que le estás ofreciendo y de si vale la pena para él en términos de su evaluación de costo/beneficios.

2. Interésate

No veas a tus prospectos solamente como el dinero que vas a ganar si se involucran en tu negocio.

Muestra interés genuino en lo que hacen, en lo que les interesa, en sus sueños, en sus frustraciones y temores.

Una vez identifiques estos factores, conocerás lo suficiente a tu prospecto como para saber qué debes decirle respecto a tu negocio o producto.

Puedes hacer esto de múltiples maneras. Pero la forma más sencilla es haciendo preguntas a tus prospectos sobre las cosas que los motivan, aquellas cosas que aman, sus intereses y su proyecto de vida. Para lograr este grado de conocimiento debes estar dispuesto a tener conversaciones genuinas con tus clientes, tal vez destinando un buen tiempo de calidad con ellos y demostrándoles que ellos son mucho más que clientes para ti.

Si ves a los demás como simples clientes, o como un medio para lograr tus beneficios dentro del negocio, entonces será realmente difícil que puedas generar este grado de conocimiento y compenetración con tus referidos y prospectos. Valora a las personas y reconócelas por el valor que ellas tienen en sí mismas.

3. Crea puentes

Cuando conozcas a alguien a quien quieres mostrarle tu negocio, busca con desesperación cosas en común con esa persona, entre más puntos en común encuentres, más puntos a favor tuyo tendrás.

Los puentes crean conexiones más allá del negocio y hacen que la percepción de la relación cambie inmediatamente.

Acá es preciso volver al punto anterior. Interésate por las personas. Una vez que las conozcas a fondo, tal vez puedas entender qué es lo que tú mismo y esa persona tienen en común. Tener un interés en común es vital para crear lazos fuertes y ampliar el alcance de las conversaciones y los acuerdos.

Tal vez algún tema surgió durante la conversación y esa persona se sintió emocionada mientras hablaba respecto a un interés particular. ¿Sentiste tú lo mismo? Si esto es así, tú y tu prospecto ya tienen algo en común que pueden usar para avanzar en su relación comercial.

4. Construye relaciones

No vayas a tu presentación, o a conocer a un nuevo prospecto, solo con el ánimo de convertirlo en un nuevo afiliado del negocio.

No importa si se firma en el negocio o no, ve con la mentalidad de que vas a salir de allí con un nuevo amigo en tu lista de contactos.

Si te dice que no a la propuesta de negocio que le hiciste, no importa. Lo importante es que tienes un nuevo amigo. Los amigos no deben valorarse por la utilidad que nos puedan prestar, las personas tienen valor por solo el hecho de existir como seres humanos. Disfrutar de la compañía de una persona y de su conversación no tiene que estar condicionado al hecho de que puedas hacer tratos o no con ella.

Haz amigos, habla con la gente, crea nuevas conexiones. Esto en sí mismo también te ayudará a estar más entrenado en términos de habilidades sociales para abordar a nuevos clientes y posibles reclutas.

5. Comprométete

Muestra compromiso con la persona que tienes al frente, no hables desinteresadamente del trabajo en equipo, de los resultados o del día a día.

Nunca permitas que tu prospecto sienta que tendrá que trabajar solo o que sus resultados, trabajo o dedicación poco o nada le van a importar a los demás. Nadie quiere sentirse solo y menos en un negocio de mercadeo en red.

El compromiso con tus prospectos y clientes adquiere múltiples rasgos, pero el rasgo más común es que estás dispuesto a ayudarlos, que estás ahí para ellos. Si ellos tienen dudas acerca del producto o del negocio, entonces ellos sabrán que pueden acudir a ti en cualquier momento en que lo necesiten. ¿Cómo puedes mostrarte como alguien comprometido? Esto es muy simple. Sé amable con las personas, da un saludo cordial en cada reunión y explícales a las personas que podrán contactarte de nuevo en caso de que hayan olvidado algo de la actual presentación de negocios o en caso de que nuevas inquietudes surjan.

A todos nos encanta hacer negocios con personas comprometidas, estas personas son las que muestran un aprecio genuino por sus clientes y que además nunca están dispuestas a dejarlos solos. Si tienes algún problema con el producto o el negocio, siempre sabrás a quién acudir.

6. No lo hagas por el dinero

Si vas a presentar tu negocio de mercadeo en red o a prospectar a alguien pensado en cuánto te vas a ganar si esa persona se firma, mejor no vayas. El mercadeo en red evolucionará de un negocio netamente material a un negocio más emocional y relacional.

Piensa en el valor que le aportas a la vida de los demás y el impacto positivo que tendrá en el mundo tu relación de negocios con tus prospectos o clientes. Más que trabajar por dinero, a todos nos encanta trabajar por una razón, por un propósito fundamental. El hecho de que tu relación de negocios impulse un mejor estilo de vida en las personas ya debería ser una razón suficiente para querer hacer el negocio.

Además del impacto positivo que puedas generar en tus clientes, tal vez hay un impacto mayor que puedes generar en otras vidas y en otras relaciones. Donar parte de tus ganancias a la caridad, mejorar la situación de vida de tu familia y de tus seres queridos también puede ser un aliciente muy positivo para avanzar. El punto aquí es que el dinero no lo es todo, solo es un parte del eslabón. En medio de todo el proyecto hay muchas más en juego que debes valorar y analizar justamente cuando haces un negocio de mercadeo en red.

7. Deinterésate

Muestra tus resultados, muestra tus cheques, pero no te pongas ansioso ni presiones más de lo que deberías. Cuando tu prospecto siente que lo estás presionando de más, o que te está haciendo un favor al ingresar al negocio, asume inmediatamente una posición dominante o apática.

Expón tus resultados, tu personalidad y tu vida, que eso cautive más de lo que pueden cautivar tus palabras.

En definitiva, sé un guía, un amigo. Tu negocio es una opción de vida para este prospecto o cliente. Tienes en tus manos una solución a sus necesidades. Pero recuerda, es una opción, no es una obligación. Tu prospecto o tu cliente siempre están en su derecho a decir que no. Así que si bien tienes que interesarte en las personas y en sus necesidades cuando estás presentando un negocio, en lo que se refiere a ti mismo y tu negocio tienes que desinteresarte. Tampoco tú mismo tienes que sacar nada de esto, se trata de que tienes una opción para ayudar a los demás a progresar y mejorar sus vidas. No se trata de que seas un evangelista para mostrar una solución milagrosa.

El mercadeo en red, como cualquier otro negocio, nos presenta soluciones posibles, no tareas a las que estemos obligados, así que hazlo divertido, haz que tus prospectos conozcan tu compañía y sus productos y si esto solo les basta como cultura general, está bien. No tienen que inscribirse ni están obligados a nada. Tú tampoco estás obligado a hacer que ingresen. Tienes todo un mundo de clientes y prospectos a tu disposición. Así que podrás trabajar con todos los demás. No tienes que tomarte un no como algo personal, como si se tratará de que ellos te estén rechazando a ti.

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