El mindfulness (o atención plena) consiste en prestar atención al momento presente, observando pensamientos, emociones y sensaciones físicas sin juzgarlos. Su objetivo es ayudar a despejar la mente para dejar de vivir atrapados en el pasado o preocupados y ansiosos por el futuro, así como centrarse en lo que está ocurriendo aquí y ahora.
Cuando se practica de forma constante, el mindfulness ofrece múltiples beneficios para la salud mental y emocional. No se trata solo de relajarse, sino de desarrollar una mayor conciencia de uno mismo y del entorno, lo que impacta positivamente en distintas áreas de la vida cotidiana.
Uno de sus beneficios más conocidos es la reducción del estrés. Al enfocarse en el presente, la mente deja de anticipar problemas o revivir situaciones pasadas, lo que disminuye la ansiedad. Además, reducir el estrés puede ayudar a bajar el riesgo de problemas de salud como la presión arterial alta.
El mindfulness también mejora la concentración y la capacidad de atención. Al entrenar la mente para enfocarse en una sola cosa, se reduce la distracción constante, como el uso excesivo del celular o las preocupaciones innecesarias. Este beneficio incluso puede ayudar a disminuir el riesgo de trastornos cognitivos asociados con la edad, como el Alzheimer o la pérdida de memoria y conexiones cerebrales.
En el ámbito académico, diversos estudios muestran que los estudiantes que practican mindfulness suelen obtener mejores calificaciones y tienen menos probabilidades de abandonar sus estudios. La mayor concentración y el mejor manejo del estrés influyen directamente en su desempeño.
Existen ejercicios simples para incorporar el mindfulness al día a día. Uno de los más básicos es prestar atención a la respiración. Solo necesitas sentarte o acostarte en un lugar tranquilo y observar cómo el aire entra y sale de tus pulmones, sin intentar controlarlo. Cuando la mente se distraiga, basta con volver a la respiración.
Otro ejercicio muy común es la meditación sentada. Consiste en sentarse cómodamente, cerrar los ojos y concentrarse en la respiración. Cada vez que aparezcan pensamientos, se los deja pasar y se regresa la atención al momento presente. Esta práctica ayuda a reducir la ansiedad y aumentar la claridad mental.
El escaneo corporal es otra técnica útil, especialmente para personas con dolor físico o tensión acumulada. Se realiza prestando atención, poco a poco, a cada parte del cuerpo, desde la cabeza hasta los pies. Como señala Sharon Salzberg, el mindfulness ayuda a reconocer qué estamos agregando a nuestras experiencias, dentro y fuera de la meditación.
También se puede practicar mindfulness al escuchar o al caminar. La escucha consciente consiste en atender a los sonidos del entorno sin juzgarlos. La caminata consciente implica observar la respiración y el contacto de los pies con el suelo mientras se camina. Ambas prácticas ayudan a aumentar la presencia y reducir el estrés.
El yoga por su parte combina movimiento, respiración y meditación, lo que lo convierte en una excelente práctica de mindfulness. Además de mejorar la flexibilidad y la fuerza, ayuda a reducir el estrés, la ansiedad y los síntomas de depresión, siempre que se mantenga la atención en la respiración y el cuerpo.
Para obtener buenos resultados con el mindfulness, es importante elegir ejercicios que se adapten al estilo de vida, crear el hábito con prácticas cortas y constantes, y ser paciente con el proceso. Incluso compartir la experiencia con otra persona puede ayudar a mantener la motivación. Con el tiempo, el mindfulness se convierte en una herramienta poderosa para vivir con mayor calma, enfoque y autoconciencia.
Si eres una persona que vive ajetreada por los desafíos del día, con poco espacio para pensar en soluciones alternativas, el mindfulness puede proveer esa claridad mental que necesitas para trabajar de una manera más calmada, con mayor concentración y consciencia. Entonces, no importa si vives o dependes de un ingreso fijo para vivir, o si eres un emprendedor que necesita ser más proactivo y tener mayor claridad en las decisiones de su día, el Minfulness puede ser la herramienta que te de el empujón para llegar a ese punto de claridad y de acción correcta que necesitas para vivir y sentir mejor.
Vía | Addicted 2 Success.
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