¿Quién es EDWIN ARBOLEDA? El apasionado networker de Zrii

20 de mayo de 2019
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Edwin Arboleda es un networker que desborda pasión en cada área de su vida. Hoy es uno de los networkers más reconocidos en su compañía, sin embargo su vida no fue fácil.

Edwin tuvo una infancia y una juventud difícil. Viniendo de una de las zonas más deprimidas de Ciudad de Panamá, pasando por muchos oficios en su infancia y juventud, hasta un frustrado negocio como taxista, Edwin tiene una historia que vale la pena conocer.

A continuación la entrevista que Edwin nos concedió recientemente Edwin Arboleda:

Edwin, comencemos por el principio. Sabemos que vienes de un trasfondo difícil. Háblanos un poco sobre tu infancia y tu juventud.

Sin duda alguna la pregunta que me haces remueve mis emociones.

Soy el menor de cinco hermanos; crecí en un hogar sencillo, humilde, donde el único ingreso que llegaba a la casa era el de mi papá, quien trabajaba en una institución gubernamental tapando huecos en las calles. Esto hizo que la necesidad tocara muy fuerte el hogar, al punto que mi mamá tenía que pedir comida “fiada” (comprar a crédito) y así la comida no faltara en el hogar.

En San Miguelito donde nací, un barrio zona roja (peligroso) en Panamá, la delincuencia es el pan nuestro de cada día; tanto hombres como mujeres están dispuestos hacer lo que sea para sobrevivir: a matar, a entregar su cuerpo, a secuestrar, a violar… muchas veces bajo los efectos del alcohol, otras veces bajo los efectos de la droga. Un niño desde los cinco hasta los trece años se sumerge en este ambiente cada semana; no era de extrañar que a la vuelta de la esquina de mi casa pudiera escuchar un tiroteo o pudiera ver a una persona esposada, capturada por la policía.

El escuchar constantemente a mis padres decirme que querían un mejor futuro para mí, que estudiará, fue lo que gracias a Dios hizo que no formara parte de las estadísticas de mi barrio, en donde hoy solo cuatro amigos sobreviven.

Nunca olvidaré el día que me tocó ir por primera vez a la tienda a pedir comida “fiada”: fue un dolor impresionante, siempre digo que mi corazón lloró, porque físicamente no recuerdo si lloré; y allí, a mis diez años empezó esta aventura de ser emprendedor, de cambiar la vida, de pagar el precio, de tener los pantalones bien amarrados y de entender que en la vida hay que pelear y batallar hasta el punto de estar dispuesto a morir por lo que tú quieres. Sé que de mi corazón salió una oración: “Dios, dame la oportunidad de que mis padres no mueran sin que yo pueda hacer algo para cambiar la vida de estos señores”.

Después de esto no medía límites, empecé hacer lo que fuese moralmente bien y necesario para tener algo de dinero: ayudar a los vecinos cuando llegaban del supermercado $0.50 centavos – $0.75 centavos, salir con mi papá a tapar huecos en la calle $10.00 – $15.00 dólares, no importa cuanto fuese la cantidad, el fin era el mismo – ayudar a mis padres.

Al graduarme a los 17 años, y por ser el menor de mis hermanos, pude darme cuenta de que no era necesariamente el estudio la salida, ya que muchas veces escuché a mis hermanos (todos profesionales) llamar a la casa para pedir dinero prestado porque no tenían para la comida. Aún así, y a pesar de mi inquietud, entro a la universidad, y en el lapso de graduarme como Licenciado en Administración de Empresas con énfasis en mercadotecnia, tuve un proceso duro, desde trabajar en una fábrica de jabón, pasando por una empresa de rótulos colocando vallas publicitarias en la calle, vendía marisco, repartía revistas por todas las calles de Panamá, trabajar en una compañía como cobrador recibiendo rechazo, menosprecio, insultos… pero, ¡tenía que hacerlo!

Trabajaste conduciendo taxi en La Ciudad de Panamá. Cuéntanos sobre esa experiencia. ¿Qué aprendiste en tu tiempo como taxista?

Una vez tomo la decisión de renunciar al trabajo en el que estaba, porque no estaba ganando nada de dinero, me voy a la gran aventura del taxi. Para mí ese taxi es un trofeo de guerra; siempre digo que soy lo que soy hoy, gracias a lo que Dios hizo de mí a través de este taxi. Fue allí donde murió Edwin Arboleda: murió lo poquito que podía haber de orgullo, murió la negatividad, murió la altivez, murió el creer que yo era mejor que todo el mundo.

Ese era un taxi del año ’92 y que comencé a manejar desde el año 2009 al 2014 aproximadamente. Les juro que si me hubiesen visto en la calle, jamás se subirian a el. Por fuera, el taxi estaba sumamente deteriorado y por dentro no reunía las mejores condiciones; tenía que colocar un suéter a los reposacabezas y a los mismos asientos, porque se veían los esprines, sin aire acondicionado, y con un vapor horrible cada vez que llovía.

Y se preguntarán: “¿Por qué no lo arreglaba?” porque no tenía dinero, yo estaba casado y el dinero que ganaba solo me permitía cubrir las necesidades básicas del hogar y no tenía otra opción.

Ese taxi me hizo crecer como ser humano. Cada día recorría las calles entre 13 a 14 horas aproximadamente, de las cuales la mayor parte del tiempo escuchaba audios para crecimiento personal y noticias para mantenerme informado, y sin duda alguna esta información me permitió empezar a creerme merecedor de muchas cosas, aunque mi realidad era otra: asientos destruyéndole la ropa a mis pasajeros, recibir como paga

palabras obscenas o hirientes, y a veces hasta quedarme sin el dinero por el traslado que hacía, pero si con frases como “vas a morir como un perro taxista”.

¿Qué aprendí con este taxi? aprendí que para poder conquistar en la vida necesitas tener huevos, necesitas tener pantalones y necesitas creer en ti más de lo que cualquier persona fuera de ti pueda creer.

¿Cómo conociste el mercadeo en red?

Tenía aproximadamente unos 3 años y medio manejando taxi, muy frustrado la verdad. Un día un hombre, a quien yo amo con todo mi corazón y hoy para mí fue un ángel enviado del cielo, me dice: “Edwin hay algo que yo creo que te puede servir… tú estás buscando echar para adelante, yo sé que eres trabajador, yo sé que te le mides a todos, ven a la casa hoy que necesito contarte algo”.

Cuando llegué a su casa, había una reunión con unas 45 personas. Me mantuve atento el tiempo que duró la presentación, no sabía nada de redes de mercadeo, pero sentí que “esto” me cambiaría la vida; al terminar la presentación del proyecto me quedé callado, la persona que me invitó lo notó, me miró y me dijo: “Edwin qué te pareció, ¿te gustó?”. Callé…porque sabía que en el bolsillo sólo contaba con $10 dólares, nuevamente me preguntó si me había gustado, le dije: “¡Sí! sí me gustó, pero no tengo el dinero para entrar” (lo dije con lágrimas en los ojos), y me respondió: “Yo te pago la inscripción” y esa fue mi entrada a la compañía. Allí comenzó una historia impresionante.

Hiciste algún cálculo financiero muy interesante antes de dejar de conducir el taxi y dedicarte a tu negocio de Redes de Mercadeo. Podrías explicarnos ¿Cómo fue ese cálculo y por qué decidiste hacerlo así?

Si de algo sabía muy poco o nada, era precisamente de finanzas. Al iniciar con las redes de mercadeo me dejé llevar simplemente por la intuición, me dejé llevar por mi pasión, me dejé llevar por la lógica y me dejé llevar por un resultado tangible, que en ese momento se estaba presentando. Como conductor de taxi ganaba entre $800.00 a $1000.00 dólares.

A los dos años y medio de haber ingresado a las Redes de Mercadeo, empecé a generar entre $1200.00 – $1500.00 dólares, y yo por simple lógica decidí dejar el taxi. Si había algo de lo que quería salir huyendo, por muchas razones tanto internas como externas, era de ese taxi. ¿Con temor? Sí! Con mucho temor, porque no tenía crecimiento personal,

no contaba con mucha inteligencia emocional, con muy poco coeficiente de resistencia, no contaba con muchas cosas que hoy en día hemos podido aprender, pero que al momento de tomar la decisión de dejar el taxi fueron llegando a mí, así como los ingresos.

¿Por qué Zrii?

Primero porque era lo que tenía como opción a la mano; fue lo que impactó mi corazón la primera vez, fue como amor a primera vista ver el plan de compensación que esta compañía tenía. Por otro lado, en ese entonces no me interesaba en lo absoluto los productos, no tenía mayor conciencia de que tener buena salud también significaba la posibilidad de tener una extraordinaria riqueza.

Indudablemente toda organización, toda empresa, toda nación y el mundo entero reciben influencia de la filosofía del que la creó; yo estoy 100% convencido de la persona que está detrás de esta marca: Bill Farley, y estoy 100% convencido del respaldo que tenemos de los producto: Deepak Chopra, así como también estoy convencido de un grupo de persona que dentro de su filantropía sienten pasión por esto.

Al tener la oportunidad de ser parte del Consejo Global Estratégico o la Junta Directiva de Zrii a nivel mundial, y el poder participar de reuniones privadas con solo el señor Bill Farley y mi persona, me ha podido confesar llorando frente a mí, que al conocer como esto (que nació en su corazón) ha podido cambiar mi vida, puede tener la convicción, sin duda alguna, que ese era el objetivo al crear Zrii: una última compañía que fuera su “bebé”, en donde él no fuera el único millonario, sino que cada persona que entregaba sus sueños, sus talentos, sus dones fuera merecedor de esta herencia, de este legado, iniciando con los latinos seguido de muchas más personas en el mundo.

Conocer un liderazgo supremamente puro, supremamente transparente, un liderazgo que vibra no necesariamente por el dinero sino por transformar la vida de las personas, me ha permitido entender que el dinero pasa a ser una segunda parte en la ecuación de tu vida.

En Zrii he comprendido que se está listo para grandes cosas cuando el dinero nunca es tu objetivo, simplemente es la consecuencia de hacer algo.

Háblanos sobre la evolución de tu negocio desde que iniciaste hasta hoy.

Entiendan que no es fácil generar credibilidad cuando tú vienes de una condición en donde emocionalmente no estás como deberías estar, donde tu autoestima no está donde debería; todo lo que me respaldaba era: convicción, energía y fe en lo que estaba haciendo.

Yo comienzo este negocio y logró el rango de 4 estrellas después de dos años y medio. Trabajando fuertemente durante este tiempo entraron a mi negocio personas que rápidamente alcanzaron rangos de 4, 5 ,6, 7 y hasta 8 estrellas, personas que tenían un mayor nivel de influencia que el mío, empresarios que venían con ganas de hacer cosas importantes y yo era el vehículo que los ayudaba a escalar más arriba de lo que yo me encontraba.

Y créanme cuando les digo que eso me hacía muy feliz; ocurría algo extraordinario que no sucedía en el taxi: me apasionaba ayudar a otros a tener éxito, a pesar aún de mi propio éxito.

Algo ocurre cuando usted obra bien, cuando usted paga bien, cuando usted ayuda a la gente de forma desinteresada y se olvida de sus metas como tal: comienzas a cosechar lo que sembraste.

Han pasado 6 años y hoy tenemos algo del negocio ubicado en Estados Unidos, México, Canadá, Colombia, República Dominicana, Venezuela, Ecuador, Perú, Costa Rica, Honduras, Nicaragua. Estamos aún en etapa de expansión, nos encontramos aún en etapa de inicio de una compañía en la que no se ha hecho absolutamente nada, donde está todo por hacer, y que increiblemente me emociona, ya que hay muchísimas vidas aún por impactar.

¿Cuál crees que ha sido la clave para alcanzar los resultados que ya tienes?

Mucha inocencia en el proceso. El desconocer, me llevó actuar de una forma desmedida, así como aprender una vez cometido el error sin prevenir el error por temor a fracasar. He logrado descubrir, con las personas en mi entorno, que aquellos que se preocupan de una forma impresionante por su crecimiento personal, que sin duda alguna es un detonante para cualquier ser humano, irónicamente este mismo crecimiento personal termina convirtiéndose en una estaca, porque tienen la capacidad de comerse al mundo pero, por alguna razón ocurre, la persona en la medida que más se educa termina siendo más conservadora a la hora de actuar.

Realmente la vida lo que necesita son personas que se lancen sin paracaídas, personas que se atrevan a cometer errores viviendo sin controlar resultados, teniendo el control de algunas decisiones que van a tomar, pero de una forma arriesgada. Hoy sé que no se puede llegar al éxito con un corazón sucio, y si llegas a tener éxito con un corazón sucio te convertirías en el desgraciado más exitoso que pudiese existir, porque la altivez, la prepotencia, el egocentrismo te convertiría en un asesino de sueños.

En este proceso entendí que para llegar a la cima del éxito debo tener un corazón sano, de tal manera que cuando lo logre pueda apoyar aún a personas que me criticaron, que se rieron de mí, o que simplemente no creyeron en mis palabras. Aprender esto es doloroso, es duro, pero resistir este camino te da formación como la vida misma. Triunfar en el mundo del emprendimiento tampoco es fácil y eso muchos no lo saben, esto no es color de rosa, la verdad es que no es así.

¿Cómo ves el futuro de Zrii?

Hoy en día hay muchas compañías que tienen un respaldo de prestigio profesional, con productos únicos en su especie, que tienen un momento impresionante, un plan de compensación bueno y un sistema educativo extraordinario. Pero ¿qué veo en Zrii? Veo que es una empresa que ha reunido lo mejor de las otras en cuanto a temas de negocio, y algo muy a favor de ella es que no siguió el patrón de las demás redes de mercadeo que nacen en los Estados Unidos siguen por Canadá, luego México y pasan al mercado Europeo y Asiático, después de 15 o 20 años inician en el mercado latino, dejándonos (como latinos) con una gran desventaja competitiva al no ser pioneros en los países anteriormente mencionados.

Zrii ofrece la posibilidad de que debajo de tu organización o tu estructura puedas tener el mundo entero, puesto que somos nosotros, como latinos, los que estamos aperturando esta compañía en otros países, una oportunidad única en el mundo. Por los próximos años veo a Zrii en unos 30 a 50 países, con una gama de productos muy amplios, que van a la vanguardia de lo que hoy están necesitando las personas: bienestar y salud, crecimiento personal y libertad financiera.

En esta era de la influencia no existe forma alguna en que puedas influenciar tu alrededor si primero no influyes en ti. Nosotros como vehículo tenemos un sistema educativo que se encarga de potencializar los dones, talentos y habilidades de cada uno, lo que nos permite salir a un mundo competitivo y tener un dominio mucho más fuerte para obtener mayores beneficios, no solamente para otros, sino también para nuestra familia.

¿Cuál es tu libro favorito?

No tengo que pensarlo mucho, pero si tengo algo que comunicarles. Existe una gran cantidad de personas emprendedoras que tienen pasión por la lectura de muchos autores con resultados de vida impresionantes.

Yo soy de los que creo, que cada libro es una verdad relativa del autor; sin embargo los autores de estos libros no tienen la verdad absoluta, aunque su aprendizaje puede ser aplicable. No obstante, siempre que puedo recomiendo leer, independientemente de la fe y las creencias, un libro que aporta mucho en cuanto a condiciones de vida, comportamientos, ecuaciones matemáticas, que puede predecir a través del conocimiento lo que va a ocurrir en tu negocio, en tu vida, en tu familia, en la economía o empresa y que te ayudará con las estrategias, tu visión y tu plan de negocio; me refiero a La Biblia.

Aunque en mi opinión este libro debería ser mucho más estudiado, incluso mucho más que cualquier libro, dentro de la filosofía de vida que practico es el único libro que a mi parecer contiene la verdad absoluta y puedo darme cuenta que lo que la gente realmente necesita, se encuentra allí. Muchas veces la falta de resultados en las redes de mercadeo no tienen que ver con tu plan de acción, o porque no sabes prospectar, presentar, cerrar, involucrar a las personas al ritmo de trabajo y llevarlas a un sistema de duplicación. Puedes ser muy bueno en esto, pero un estado emocional en donde no sabes cuál es tu identidad, quién eres, o lo que posees, te lleva a tener una baja autoestima y empiezas a buscar respuestas externa en libros que te dan estructura, metodología, estrategias, cuando en realidad necesitas es de un libro que te ayude a armarte de adentro hacia

fuera como lo es la Biblia, por eso lo recomiendo sin duda alguna.

¿En qué piensas cuando te sientes desanimado?

Ya no es salir del taxi, sino no regresar a él.

Yo soy de los que creo que cuando una persona ha descubierto sus dones, sus talentos, sus habilidades y su propósito tiene muy claro que lo recarga de energía. Hoy hay muchas personas que han encontrado fuentes de energía dentro de la música, recitan algunas palabras de poder, hacen declaraciones al levantarse,pero en mi caso yo la he encontrado a través de mi propósito que es empoderar y cambiar la vida de muchas personas.

Las personas a mí me recargan de energía, y cuando me siento desanimado simplemente pienso que es parte del juego del emprendedor y de la vida. Meterse a lo profundo de ese desánimo y encontrar cuál es tu mayor temor y lo que está provocando en ti será definitivamente una catapulta que te ayudará a convertir tu debilidad en tu mayor fortaleza; en mi caso ya no es salir del taxi sino regresar a él.

Al final el desánimo, el miedo y los momento de dificultad pueden ser convertidos en el obstáculo o en la cárcel que puede tener un ser humano para más nunca salir de ahí, o por el contrario puede ser utilizado como el motor que te hace subir al próximo nivel.

En una frase, ¿qué se necesita para tener éxito en la Industria?

Huevos.

¿Qué mueve a Edwin Arboleda?

Cuando era niño, ver tanta necesidad y escasez en la casa me hizo crecer con un sentimiento de repugnancia y de odio a la situación de miseria y al estado de necesidad y de pobreza que tenía. Hoy soy un fiel convencido y tengo 100% claro que la pobreza lastima mucho, desde tus sentimientos, tu autoestima, tus emociones, te roba la identidad y te hace sentir que tú no eres merecedor de absolutamente nada, puesto que no tienes muchas veces algo que ofrecer ni a tu propia familia, aún menos a las personas que están afuera.

Si existe algo que me mueve, y que con gusto haría aunque no recibiera un solo dólar, sería ayudar a las personas. Para mi es fundamental convencerte de que mereces un mejor mañana y un mejor estilo de vida, asegurarme de que lo creas y exigirte que lo logres me llena de satisfacción y me empodera. Ver triunfar a las personas y saber que fui parte de ese éxito me entusiasma y lo convierte en el propósito de mi vida y de mi

misión, y lo tengo como visión por el resto de mis días. Pero soy conciente que para hacerlo en otras personas, primero debo hacerlo yo; tendré que pasar por el dolor porque nadie aprende en las situaciones donde todo está bien.

La paz que están buscando se encuentra detrás de la tormenta que están enfrentando. Si nadie te llama, di: ¡Presente!, provoca tu atmósfera y nunca olvides que tu éxito o tu fracaso son predecibles de acuerdo a las acciones que estás tomando el día de hoy.

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