Según los datos más recientes del Sistema para la Prevención de la Deserción de la Educación Superior (Spadies), divulgados por el Ministerio de Educación Nacional, la deserción acumulada por cohorte en Colombia alcanza el 24.15 % en el nivel universitario y supera el 30 % en los programas técnicos y tecnológicos. A esto se suma una cobertura del sistema de apenas el 54 %, lo que confirma que el acceso y la permanencia en la educación superior continúan siendo retos estructurales para el país.
En este contexto, Herbalife ha decidido fortalecer su Programa de Becas como parte de su estrategia de responsabilidad social, consolidando alianzas con instituciones como la Universidad de La Sabana y la Universidad de los Andes de Bogotá. Desde 2022, la compañía también hace parte del programa «Vamos Pa’lante» de la Universidad de los Andes, enfocado en reducir la deserción universitaria asociada a dificultades económicas.
Durante 2025, la compañía otorgó nuevas becas a cuatro estudiantes con alto desempeño académico: dos de la Universidad de los Andes, uno de la Universidad Autónoma de Bucaramanga y uno de la Universidad Tecnológica de Bolívar. Estas becas cubren la matrícula y, en algunos casos, incluyen apoyo para el sostenimiento, permitiendo a los beneficiarios concentrarse en su formación académica con mayor estabilidad y proyección.
De acuerdo con Andrés Peñuela, Director de Ventas y Mercadeo de Herbalife Colombia, el objetivo del programa va más allá del respaldo financiero. La iniciativa busca formar líderes comprometidos con sus comunidades y convencidos del papel de la educación como motor de equidad y desarrollo.
A través de este enfoque social y educativo, Herbalife consolida un modelo de impacto social de largo plazo, en el que la inversión en educación se traduce en mayores oportunidades para las nuevas generaciones y en un aporte concreto al futuro del país.
Esta iniciativa se integra de manera coherente con la visión global de Herbalife, que no solo promueve la educación como herramienta de movilidad social, sino que también impulsa programas internacionales orientados a fomentar la alimentación saludable y apoyar a comunidades en situación de vulnerabilidad en todo el mundo. Al combinar acceso a formación superior con una filosofía de bienestar integral, la compañía refuerza un modelo de impacto que aborda tanto las necesidades inmediatas como las estructurales. Apostar por la permanencia educativa resulta especialmente positivo porque contribuye a formar profesionales más preparados y comprometidos, capaces de generar transformaciones sostenibles en sus entornos.
Vía | La Gran Noticia
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