5 habilidades de LIDERAZGO imprescindibles para el éxito en el MLM

A medida que creas tu negocio de mercadeo en red o MLM, vas a interactuar con clientes, miembros del equipo y colegas. Cuando construyes confianza dentro de tu grupo, se nota. Los eventuales prospectos se sienten dispuestos a hablar contigo, los integrantes del equipo tienen mayor seguridad al compartir sus opiniones y sugerencias con los demás y los compañeros estarán dispuestos a colaborar abiertamente contigo en los proyectos. ¿El resultado? Un grupo altamente inspirado de personas que son productivas y están dispuestas a seguirte. Si bien hay muchos comportamientos necesarios, los más significativos y que debes mostrar para ganar y generar confianza, son: 1. Competencia 2. Confiabilidad 3. Calidez 4. Clase, y 5. Ser gran oyente. Vamos a definir estas 5 cualidades de liderazgo en forma descendente en pasos accionables.

1. Sé un líder altamente competente

  • No le digas a los demás lo inteligente que eres. Lo entenderán por su cuenta. Si les hablas a tus compañeros sobre tus habilidades e inteligencia, construirás un muro entre tú y ellos.
  • Habla rápido y en forma de láser. Al ser sucinto en tu comunicación, podrás hablar con claridad y decisión. Tus clientes y los miembros del equipo te escucharán más de cerca, y tu manera sucinta de transmitir creará la confianza que estás tratando de construir.
  • Pide consejo. ¿Evitas pedir consejo porque tienes miedo de parecer incompetente? Los estudios realizados en Harvard Business School y Wharton School descubrieron que las personas que solicitan asesoramiento se muestran más inteligentes y competentes que aquellos que no lo piden.
  • Ejercicio. Si sientes que no eres competente, da un paseo rápido o has diez minutos de saltos. La sangre correrá hacia tu cerebro y te hará ser más seguro, lo que te permitirá sentirte más competente.
  • Varía un comportamiento clave que cambiará tu día. Esto puede ser cualquier cosa, desde manejar una ruta diferente hasta ir a otro restaurante, para reordenar y rediseñar tú espacio de trabajo. Al cambiar un comportamiento clave, a menudo verás la vida desde un nuevo punto de vista.
  • Haz algo que te estire y casi te asuste un poco. La confianza y la valentía vienen de asumir una situación que nunca has logrado antes, y de luego convertirlo en cosa de todos los días durante un mes. A medida que aprendes nuevas habilidades, te convertirás en un líder más competente.
  • Practica una tarea desafiante durante 10,000 horas. En el libro “Blink”, el autor Malcolm Gladwell nos recuerda que se requieren 10,000 horas para dominar una habilidad. Si bien esto puede demorar entre 2 y 3 años, con el tiempo te darás cuenta de que se producirá un cambio positivo simplemente al centrarte en una tarea que se repite una y otra vez.

2. Conviértete en una persona confiable

  • Gestiona tus compromisos. No te comprometas demasiado y aprende a qué cosas puedes decir “sí” y a qué otras decir “no”.
  • Siempre llega temprano a cada reunión. Si no lo haces, enviarás el mensaje a otros de que tu tiempo es más valioso que el de ellos.
  • Conviértete en la persona con la que la gente puede contar. Evita las sorpresas y haz todo lo que puedas para alcanzar una línea de tiempo en lugar de cumplir con los plazos.
    Si completas tus labores según lo establecido, lo más probable es que te quedes sin tiempo. Considera tu línea y duplica la cantidad de horas que crees que te tomará completar tus tareas.
  • Comienza y termina cada compromiso. No es raro ver a los líderes empresariales comenzar un proyecto que nunca terminan. La finalización es un componente crítico de la confiabilidad. Mantén tu palabra y toma los pasos de acción correctos para asegurarte de seguir enfocado para que puedas completar una tarea.
  • Sé honesto y veraz en todas las cosas. No cuentes “mentiras blancas” o exageres una historia para protegerte. Esta acción única puede romper la confianza en un instante.

3. Sé un líder cálido

  • “Mira a la gente a los ojos cuando les hables.
  • Muéstrale a las personas con las que estás hablando que los está escuchando, asintiendo con la cabeza, diciendo “Entiendo”, “Esto debe ser difícil” o “¡Guau! ¿Cómo hiciste eso?”
  • Sonríe siempre.
  • Reconoce y destaca a las personas por un trabajo bien hecho. Sé específico al decir “Quiero reconocer a Robert por saltar en línea ayer para ayudarnos con el problema tecnológico que tuvimos durante nuestra conferencia telefónica. Realmente salvó el día”. Evita ser vago diciendo simplemente “Gran trabajo el de ayer, Robert”. Si bien esto es mejor que ningún reconocimiento, Robert puede no conocer los detalles y cómo impactó a tu equipo. Cuanto más específico seas, mucho mejor se sentirá el receptor acerca de su contribución de tiempo y talento.
  • Debes estar presente. No te distraigas mirando alrededor de la sala para encontrar a alguien que sea “más interesante”. El orador sabrá en segundos que no estás escuchando y que estás enfocado en otra persona.
  • Trabaja para comprender a la gente sin juzgarla.
  • Pregunta a otros cómo se sienten y qué están pensando.
  • Sé útil con los demás.

4. Sé una persona amable

  • Sé amable sin volverte pusilánime. Si sientes que te pisan, ponte de pie y hazlo saber de una manera calmada indicando que no puedes aceptar el comportamiento X.
  • Muestra cuidado a los demás de manera genuina. Practica ser amable sin esperar nada a cambio.
  • Sé amable contigo mismo. Aprende sobre ti y haz una lista de las cosas que te causan dolor y / o conflicto. A partir de ahí, practica la bondad hacia esa parte de ti que puede estar en angustia. Ser amable contigo mismo incluye comer bien, hacer ejercicio y escribir un diario sobre los aspectos negativos de ti mismo.
  • Aprende amabilidad de otras personas. Al considerar a la gente, ¿quién es la persona que muestra bondad todos los días? Mira como es tu comportamiento e incorpora esas actitudes en tu propia vida.
  • Haz una pequeña cosa cada día para mostrar amabilidad a otra persona. Al comenzar el día, comprométete a mostrar bondad a los demás.
  • Muestra compasión a otros… no solo a aquellos que lo necesitan. Ser amable con los demás, incluidas las personas con las que no estás de acuerdo, puede ser una batalla cuesta arriba. Cuanto más muestres compasión por la gente, más te convertirás en una persona con una auténtica habilidad de liderazgo.

5. Sé un gran oyente

  • Aprende a escuchar. Algunas personas no son excelentes oyentes porque nunca aprendieron a hacerlo. Trabaja con un entrenador que pueda enseñarte cómo escuchar y practica oyendo a los demás.
  • Sé paciente con la gente mientras cuentan sus historias de vida. Haz lo posible para no decir “Sé adónde vas”. Esto puede apresurar al orador, y ellos sabrán rápidamente que no estás escuchando.
  • No interrumpas y no uses la frase “Odio interrumpirte”. Si constantemente estás deteniendo a las personas, serás percibido como alguien que no escucha. Espera un espacio en blanco en la conversación y di “Entiendo” o “¡Guau! Esa es una gran historia”. A partir de ahí, cambia la conversación en la dirección que desees.
  • Mientras escuchas, haz lo posible por no adelantar la conversación o tratar de terminar las oraciones. Escucha toda la historia desde el punto de vista de “¿Cómo impacta esta historia en el mundo de esta persona? Mantén tu boca cerrada. Si decides hablar durante el proceso de escuchar a tu interlocutor, tus oídos se cerrarán automáticamente.
  • Haz más preguntas. Los grandes oyentes harán muchas preguntas de sondeo, aclaración y confirmación. Di cosas como “Déjame ver si tengo esto claro”. “Tú dijiste X cosa”, o “Entiendo tu punto de vista. Parece que X situación está sucediendo. ¿Cómo puedo ayudar?”. Haz muchas preguntas, hasta que el orador confirme que tienes la historia correcta.
  • Evita escuchar selectivamente. La mayoría de la gente te dirá que hay ciertas personas a las que oyen, y que a los demás interlocutores les falta credibilidad. Haz tu mejor esfuerzo para escuchar a todos, independientemente de su inteligencia, nivel de éxito o lugar en la sociedad.
  • Pídele a alguien que te observe para leer tu lenguaje corporal. Puedes tener una ceja arriba, agitación corporal, examinar la habitación en busca de otra persona, mirar fijamente en blanco o tocar con los dedos un lápiz o bolígrafo. Cualquier comportamiento que exhibas que no esté enfocado en el hablante dañará tu capacidad de generar confianza.

La mayoría de los líderes te dirán que desean generar confianza con los posibles clientes, miembros del equipo y colegas. La realidad es que una gran cantidad de administradores muestran algún tipo de comportamiento que perjudica el proceso de construcción de confianza. Al desarrollar las cinco habilidades de liderazgo presentadas en esta publicación, puedes mejorar drásticamente tu capacidad de generar confianza.

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Vía | Cliff Walker

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