Cómo manejar y SUPERAR la DECEPCIÓN en tu negocio de MLM

Debes aprender a disciplinar tu decepción.

Hay un libro para niños llamado “Alexander y el terrible, horrible, nada bueno, y muy mal día” escrito por Judith Viorst. El libro sigue la jornada de Alexander mientras relata todo lo que salió mal al despertarse con el chicle en el cabello y tener que comer habas en la cena. Las cosas son tan negativas para el protagonista, que cree que sería mejor si se mudara a Australia.

Todos tenemos días como el de Alexander, donde todo parece ir en nuestra contra, y dejar nuestros problemas atrás en cualquier otro lugar suena realmente atractivo. Pero no llegaremos muy lejos en la vida o en los negocios si seguimos esa mentalidad.

Siempre habrá decepciones

Una cosa que debes comprender acerca del mercadeo en red o MLM, es que, independientemente de lo que hagas, habrá decepciones. Encontrarás cosas que no funcionan, planes que se deshacen, personas que no cumplen su palabra, cambios inesperados y adversidades. Cuando vengan esas decepciones, no dejes que te pertenezcan y te controlen. Puedes tomar las riendas de tu nivel de desilusión y establecer cuánto tiempo dejarás que te afecte.

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Cuando empecé y me encontré con una decepción, pensé en dejar que me destruyera durante semanas a la vez. Di a conocer mi decepción y decía: “Oye, mira lo que me pasó”. Llegué al punto en que la desilusión se convirtió en parte de mi marca, y sentí que realmente merecía estar decepcionado. El desencanto me forzó a desviarme, y ya no era productivo. Mi negocio sufrió porque pensé que merecía las decepciones.

Supera tu decepción

Trabajé para que, en lugar de dos semanas, solo estuviese decepcionado por dos días. Luego, finalmente lo reduje a dos horas y, en última instancia, me esfuerzo por estar desmotivado por dos minutos. Decidí que si la decepción no me iba a servir de todos modos, entonces, ¿por qué pasar tanto tiempo allí?

Algunos de ustedes han estado atrapados en esa frustración durante meses, contándoselo a todos y dejando que esa desilusión influya en tu marca. Es hora de reducir ese desencanto dos semanas, luego dos días y luego dos horas. Supera la decepción.

Regresa a tu propósito

Al final del día, Alexander se entera de que algunos días son simplemente terribles, horribles, no buenos, muy malos. Habrá jornadas en las que te sientas como Alexander y solo quieras renunciar y mudarte a Australia. Pero no puedes dejar que esos días te destruyan y te impidan hacer lo que debías realizar.

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Regresa a tu propósito y por qué te pusieron en la tierra. No te dejaron allí solo para decir: “¡Ay de mí! Estar aquí es por lo que merezco vivir decepcionado”. Supéralo. Sé más fuerte, mejor y más audaz. Tu futuro y tu propósito te están esperando. No pierdas el tiempo en la desilusión.

Vía | Network Marketing Pro

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