Nu Skin cruzó el umbral de los 900 millones de comidas entregadas a través de Nourish the Children, la iniciativa que la compañía lanzó en 2002 para combatir la malnutrición infantil con un alimento de diseño propio. El programa, que en el último año alimentó a unos 75.000 menores diarios en más de 65 países, llegó al hito a 24 años de su arranque.
Ryan Napierski, consejero delegado de Nu Skin, fijó el siguiente objetivo en cifra redonda: 1.000 millones de comidas. «Es impresionante pensar en 900 millones de comidas cuando uno imagina la diferencia que hemos hecho», declaró Napierski en el material recogido por World of Direct Selling, marcando la meta de los mil millones como continuación natural del programa.
VitaMeal, el producto que sostiene la iniciativa, no es un genérico del catálogo asistencial. Lo formularon los nutricionistas de la propia Nu Skin para responder a un perfil concreto: niños con malnutrición severa que necesitan un balance específico de vitaminas, minerales, proteínas, carbohidratos, grasas y fibra que no suelen aportar las dietas locales empobrecidas.
El circuito es directo: líderes de ventas, clientes y empleados de Nu Skin compran VitaMeal en bloque y la compañía lo entrega a organizaciones benéficas socias —terceros con presencia en terreno— que se ocupan del reparto y la distribución alimentaria en zonas de hambruna o crisis nutricional. La cadena, descrita por la firma como una alianza con ONG especializadas en hambruna y rescate alimentario, permite que cada unidad comprada se traduzca en raciones reales para niños en países con red logística asistencial verificable.
Para Nu Skin, Nourish the Children no es un programa de relaciones públicas anexo a la marca. La firma lo presenta como parte del eje corporativo de propósito y lo integra en la comunicación con su red global de distribuidores. La barrera psicológica de los 1.000 millones —que la propia Napierski mencionó como objetivo siguiente— funciona en ese sentido como una meta de movilización interna, no solo como un dato de comunicación externa.
El paso de 900 millones a 1.000 millones requerirá, al ritmo actual de 75.000 niños alimentados por día, alrededor de tres años y medio si la operación sostiene su escala. Es plazo plausible. Si la compañía decide acelerar —ampliar países, sumar nuevos socios benéficos, abrir nuevas categorías de producto vinculadas al programa— el horizonte podría reducirse de forma significativa.
Las dimensiones acumuladas del programa colocan a Nourish the Children entre los compromisos corporativos más sostenidos del sector global de venta directa. La comparación con casos similares —Casa Herbalife, Avon Crusade, Mary Kay Foundation— sirve para ubicar el caso, no para empequeñecerlo: pocas iniciativas dentro del sector llegan a una cifra de raciones con doce ceros sin colapsar la operación logística.
Adaptado del artículo «Nu Skin Reaches 900 Million Meals Donated» publicado originalmente en World of Direct Selling.
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