*El siguiente artículo fue escrito por John C. Maxwell y fue publicado originalmente en su blog.
La Ley del Empoderamiento dice que solo los líderes seguros dan poder a los demás. Pero, ¿Qué significa estar seguro? Usando la analogía de las finanzas personales, veamos lo que falta en la vida de los líderes inseguros. Esto nos ayudará a comprender mejor de dónde proviene la seguridad y por qué es importante.
Los pobres, los deudores y los acaparadores carecen de la seguridad financiera real o percibida necesaria para dar generosamente a los demás.
Los pobres no tienen ninguna fuente de ingresos además de la asistencia financiera que reciben de otra persona o del estado. Sin un centavo y dependientes, claramente no pueden ayudar financieramente a otros.
Los líderes sin propósito son como los pobres. No tienen pasión,y además tienen poca energía y poco impulso para crecer en influencia. Por lo general, su única fuente de poder es la posición que les ha dado otra persona. En términos de autoridad personal, están empobrecidos.
Los deudores pueden tener buenos salarios, pero sus gastos superan a sus ingresos. Han llegado al límite de las tarjetas de crédito y han pedido grandes préstamos. En consecuencia, ellos están atrapados pagando tasas de interés exorbitantes sobre las cantidades que han pedido prestadas. En una situación financiera de gran estrés, por lo cual no están en condiciones de dar generosamente a los demás.
Los líderes sin autenticidad son como los deudores. Alguien profundamente endeudado puede parecer rico, aunque en secreto esté al borde de la bancarrota. Cuanto más de cerca inspecciones su vida, más signos de disfunción verás. De manera similar, los líderes no auténticos pueden parecer tener todas las herramientas para liderar con excelencia. Sin embargo, les falta el componente crucial de la autoridad moral. No practican los valores que predican y prefieren mantener a los demás a distancia para ocultar sus defectos.
Los acaparadores están sentados sobre un montón de riqueza, pero solo piensan en protegerla en lugar de compartirla con los demás. Tienen abundantes recursos pero no están dispuestos a desprenderse de ellos.
Los líderes sin humildad se parecen a los acaparadores. Habiendo puesto sus talentos a trabajar, disfrutan de una cantidad significativa de poder. Sin embargo, les preocupa que otros se lo quiten o que obtengan más de lo que ellos tienen. Entonces, en lugar de usar su influencia para empoderar a otros, la mantienen únicamente para su propio beneficio.
Fuentes de seguridad
Como líderes, solo podemos levantar a otros cuando estamos parados sobre una base firme. El propósito, la autenticidad y la humildad nos brindan una base segura y estable desde la cual liderar.
Así que tienes que liderar con cada uno de estos elementos: Propósito, autenticidad y humildad. Veamos cada uno de ellos por separado:
¿Qué es un propósito?
El propósito es la respuesta a la siguiente pregunta: ¿por qué quieres liderar? Los mejores líderes tienen un propósito que es más grande que ellos. Su “por qué” implica más que acumular dinero o buscar la autorrealización. Ellos ven el liderazgo como una vocación en lugar de una carrera, y disfrutan la oportunidad de utilizar sus talentos únicos para lograr algo significativo que les sobreviva. Es decir buscar crear algo más grande que ellos mismos, algo que esté aquí en las generaciones venideras.
¿Qué es la autenticidad?
La autenticidad significa estar cómodo en tu propia piel, ser único y estar feliz con ello. Los líderes auténticos tienen conciencia de sí mismos, respeto por sí mismos, confianza en sí mismos y madurez emocional. Valoran la integridad por encima de la imagen y buscan generar confianza con los demás sobre la base de su carácter personal.
¿Qué es la humildad?
La humildad a menudo se asocia erróneamente con el desprecio y la degradación de nosotros mismos. Sin embargo, la verdadera humildad surge de la gratitud y surge cuando damos crédito a Dios por nuestras bendiciones y a otros por nuestros éxitos. Reconocemos que nuestra grandeza es algo que valorar, pero que al mismo tiempo no es algo que únicamente dependa exclusivamente de nosotros mismos.
Como enseña Rick Warren, un líder humilde no niega sus puntos fuertes; simplemente es honesto acerca de sus limitaciones. Los líderes humildes no sienten la necesidad de pregonar su estatus, no se ven amenazados por las críticas y se deleitan con los logros de los demás. Dejan su orgullo a un lado para que otros tengan espacio para brillar.
Preguntas a considerar sobre el liderazgo basado en el propósito, la autenticidad y la humildad:
¿Qué capacidades posees que podrías compartir con alguien más? ¿Qué obstáculos podrías tener que superar para estar dispuesto a ceder tu poder?
Con información de John C. Maxwell.








