Amway y dos de sus mayores organizaciones de líderes pagarán 225 millones de dólares y cambiarán la forma en que pagan a su red de vendedores, tras el acuerdo alcanzado el 17 de septiembre con la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC) y el estado de Washington. Es la mayor cantidad que la FTC recupera en toda su historia en un caso contra una empresa de multinivel, y casi todo el dinero se destinará a devolver lo perdido a los vendedores afectados.
El acuerdo alcanza a Amway Corp. y a los grupos World Wide Group (WWG) y Leadership Team Development (LTD), dos de las organizaciones que reclutan y forman a los distribuidores de la compañía. Según la FTC, a los aspirantes se les prometía que podían ganar 40.000 dólares al año o reemplazar un empleo de tiempo completo, cuando la mayoría de quienes se unieron a esos dos grupos después de 2020 gastaron más en productos y capacitación de lo que llegaron a ganar.
El organismo también señaló que se presionaba a los distribuidores para comprar inventario que no podían vender y, en algunos casos, para reportar como ventas operaciones que nunca ocurrieron. «Amway y sus afiliados engañaron a los aspirantes a trabajadores con falsas promesas de ingresos y luego los presionaron para comprar productos de Amway que difícilmente iban a poder vender», afirmó Christopher Mufarrige, director de la Oficina de Protección al Consumidor de la FTC.
Qué cambia para la red de vendedores
Más allá del pago, el acuerdo fija un conjunto de reglas que redibujan cómo funciona el negocio en Estados Unidos. Amway deberá comprobar que el 70% de lo que cada mes compran sus distribuidores se revende de verdad a clientes finales, y no que se acumula en casa para subir de nivel. Quien cobre por reclutar a alguien que solo compra pero no revende recibirá una paga menor.
La compañía tendrá además que registrar cada venta a cliente con su precio real, enviar recibos, dar de baja a quienes falsifiquen operaciones y someter esos registros a la revisión de un auditor externo. La capacitación previa a la incorporación pasa a ser obligatoria, y los proveedores autorizados no podrán cobrarles a los nuevos distribuidores por materiales de formación durante su primer año.
Ese último punto toca una vieja discusión del sector: el negocio paralelo de vender herramientas, seminarios y material motivacional a la propia red. Al prohibir el cobro a los recién llegados en su primer año, el acuerdo separa el ingreso por formar gente del ingreso por venderle formación.
Para el resto de la venta directa, el expediente deja un marco concreto de lo que un regulador considera aceptable: ventas verificables a clientes reales, promesas de ingresos respaldadas por datos y una frontera clara entre reclutar y vender. Son los mismos estándares que la industria discute desde hace una década, ahora escritos en una orden con nombre y monto.
Adaptado del artículo «FTC Takes Historic Action Against Multilevel Marketing Operator Amway for Unfair and Deceptive Business Practices» publicado originalmente en la Comisión Federal de Comercio de EE.UU. (FTC).
Con información adicional de PIRG.








