Cerca de 30 directivos y miembros de junta de asociaciones nacionales de venta directa de todo el mundo se reunieron durante el DSU Europe para acordar una agenda común, en un taller que los organizadores bautizaron como «Grand Slam Workshop». La conclusión unánime del encuentro: promover el sector de forma coordinada para reforzar la percepción pública de lo que hace y de los beneficios que ofrece.

La sesión, celebrada dentro del Summit de Asociaciones de venta directa, la copresidieron Geoff Mulham, director ejecutivo de Direct Selling Australia; Susannah Schofield OBE, directora general de la DSA del Reino Unido; Dave Grimaldi, consejero delegado de la DSA de Estados Unidos, y Frederic Billon, director ejecutivo de la asociación francesa. Amanda Sly y Lisa Garley-Evans, ambas de la DSA británica, condujeron la dinámica de trabajo.

Los participantes ordenaron el debate en cinco frentes de acción. El primero es construir un relato global más sólido y consistente. Los directivos identificaron los factores que hoy presionan la reputación del sector: la inteligencia artificial y la tecnología, la regulación, la economía de plataformas, el cambio generacional, la dificultad para atraer a la generación Z, la confianza pública, la cobertura negativa en medios y los mensajes contradictorios entre países. Frente a eso, plantearon una historia común que ponga por delante la oportunidad y el emprendimiento.

El segundo frente es demostrar el valor de pertenecer a una asociación más allá de los eventos y el contacto entre empresas: gestión de reputación, relaciones públicas proactivas, inteligencia de mercado y protección. El tercero apunta a hacer trabajo de incidencia antes de que llegue una crisis, con relaciones sostenidas con gobiernos y responsables políticos y datos actualizados sobre el aporte económico del sector.

Los dos últimos frentes miran hacia adentro. Uno propone que las asociaciones se conviertan en el recurso de referencia para vendedores y empresas mediante formación, certificación, acreditación por sector y apoyo para entrar en nuevos mercados. El otro busca diversificar sus ingresos más allá de las cuotas de socios, con formación, patrocinios, alianzas y sellos de verificación para las compañías. El cierre del taller resumió esa ambición en una consigna: «construir la marca DSA».

El encuentro deja una señal sobre cómo está encarando el sector su relación con la opinión pública. En lugar de responder caso por caso a la crítica, las asociaciones plantean coordinarse y adelantarse, con un mensaje común y datos que respalden su peso económico. La prueba de esa intención no estará en el taller, sino en si esa coordinación se traduce en campañas y posiciones compartidas en los próximos meses.


Adaptado del artículo «Global DSAs Unite to Strengthen the Future of Direct Selling» publicado originalmente en Direct Selling News.

· · ·