El Grupo Omnilife-Chivas construirá una planta de manufactura y oficinas corporativas en Allen, Texas, con una inversión de más de 64 millones de dólares. El proyecto lo encabeza Amaury Vergara, presidente del grupo mexicano.

La decisión responde a la política arancelaria de Estados Unidos. Con producción propia en territorio estadounidense, la compañía busca evitar el recargo del 25% que podría aplicarse a sus exportaciones desde México. La empresa aclara que la expansión llevaba años en sus planes, antes de que la amenaza de aranceles entrara en la ecuación, pero el contexto comercial le dio urgencia.

La operación central de Omnilife seguirá en El Salto, Jalisco, en una planta de 50.000 metros cuadrados con capacidad para 300 millones de piezas al año entre líquidos, polvos, gomitas y productos plásticos. La nueva instalación en Texas se suma a esa base como puente hacia el mercado estadounidense.

El movimiento coloca a Omnilife entre las empresas mexicanas que optan por fabricar en Estados Unidos para blindar su acceso a ese mercado frente a los cambios de política comercial. Para una compañía de nutrición que exporta suplementos y bebidas, producir del otro lado de la frontera elimina el riesgo arancelario sobre una parte de su catálogo y acorta la distancia con el consumidor estadounidense.

La multinivel fundada por Jorge Vergara, hoy dirigida por su hijo Amaury, combina la venta de productos de nutrición con la propiedad del club de fútbol Chivas de Guadalajara, dos negocios que el grupo mantiene bajo la misma estructura corporativa.


Adaptado del artículo «Nueva planta de Omnilife-Chivas» publicado originalmente en El Financiero.

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