Anna Malmhake llegó a la dirección de Oriflame en junio de 2023 desde un sector que poco tiene que ver con la cosmética: los licores premium. Antes de asumir el cargo de consejera delegada de la compañía sueca de venta directa, pasó quince años en la francesa Pernod Ricard y acumuló etapas en Procter & Gamble, The Coca-Cola Company, Motorola y Activision Blizzard. Su entrada en Oriflame fue primero por el consejo de administración, antes de dar el salto a la cúpula ejecutiva.

En la serie de entrevistas «Leadership Unplugged» de World of Direct Selling, Malmhake atribuyó buena parte de su recorrido a una constante: el interés por entender a las personas. «Siempre he tenido curiosidad por lo que mueve a la gente, qué valora y cómo toma sus decisiones», afirmó. De niña quería ser arqueóloga o abogada, dos oficios que, según describió, comparten un mismo fondo: girar en torno a las personas.

Sacar la fábrica de casa

El movimiento que la ejecutiva señaló como su mayor logro al frente de la compañía es operativo: la transición de Oriflame desde la producción propia hacia acuerdos con proveedores externos. El cambio, explicó, permite a la firma innovar con mayor rapidez y ganar flexibilidad para responder al mercado. Es una reorganización de fondo en una empresa que durante décadas fabricó buena parte de su catálogo de forma interna.

Malmhake identificó también su principal reto, y no es de balance: el tiempo. Dijo que quisiera «estar en tres lugares a la vez» para llegar a más miembros de la comunidad global de la compañía. El momento que describió como el más inspirador de su gestión apunta en esa dirección: conocer a las personas que deciden montar su propio negocio dentro de la comunidad de Beauty Entrepreneurs de la marca.

Fuera de la oficina, la directiva citó tres aficiones que, según dijo, la exigen en lo estratégico, lo creativo y lo físico: los videojuegos, el tejido y el entrenamiento con pesas.

Su consejo para quien entra a un puesto corporativo en la venta directa resume su lectura del negocio: «Asegúrate de disfrutar de la gente y de las relaciones al menos tanto como disfrutas de los números». En un modelo que se sostiene sobre redes de vendedores independientes, la frase funciona como criterio de contratación y como diagnóstico del sector.


Adaptado del artículo «Leadership Unplugged: Anna Malmhake, CEO of Oriflame Cosmetics» publicado originalmente en World of Direct Selling.

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