«En Immunotec creemos que la confianza es el activo más valioso que puede tener una compañía». Con esa frase, Aurelio Fernández, vicepresidente de Immunotec para Europa, resume el eje sobre el que la empresa de suplementos construye su crecimiento en el continente, según explicó en una entrevista con Corresponsables publicada el 23 de julio.

Fernández apoya la ética de la compañía en tres pilares: formación, comunicación y ejemplo. Cada empleado recibe el código de conducta el primer día y debe completar cursos de ética en línea, de entre 15 y 30 minutos, que se repiten de forma periódica. El directivo, de formación jurídica, describió el enfoque con un principio del derecho romano: «vivir honestamente, dar a cada uno lo suyo y no dañar a nadie».

En prevención de la corrupción, la empresa combina formación con casos reales, de entre 20 y 30 minutos, y prácticas concretas. Una de ellas, sostenida durante seis años consecutivos, consiste en redistribuir por igual entre toda la plantilla los regalos que llegan de proveedores, para evitar que ningún empleado quede en deuda con un tercero.

Sobre diversidad, Fernández destacó una fuerza laboral repartida en más de 30 países y una red de distribución en la que cerca del 70% son mujeres. Citó también el mensaje del consejero delegado, «la felicidad es una decisión diaria», y un compromiso de inclusión sin distinción de edad, origen, género u orientación.

La compañía cuenta además con canales confidenciales y anónimos para denunciar irregularidades y una política de cero tolerancia frente a las represalias. Fernández insistió en que ningún mecanismo funciona sin una cultura que lo respalde: la confianza, dijo, sostiene el sistema más que el sistema a la confianza.

En el frente ambiental, la empresa opera el programa «Immpact», lanzado alrededor de año y medio antes de la entrevista. Incluye acuerdos de reciclaje especializado para los envases de sus proteínas, la medición de su huella de carbono en los tres alcances y el seguimiento de la cadena de suministro desde las granjas lecheras de Estados Unidos —bajo estándares de bienestar animal— hasta la distribución. Fernández mencionó también la certificación Clean Label, que sigue el estándar de California, uno de los más estrictos del mundo en metales pesados y seguridad del producto.

El directivo situó a Europa como la región que fija los estándares más altos en sostenibilidad, transparencia y gobierno corporativo, por encima de la mayoría de los mercados globales, un listón que, dijo, la compañía asume como base para crecer en el continente.


Adaptado del artículo «Aurelio Fernández: «En Immunotec creemos que la confianza es el activo más valioso que puede tener una compañía»» publicado originalmente en Corresponsables.

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