Oliveda inauguró en Los Ángeles su primera tienda insignia, Olive Tree People, con un olivo vivo de 150 años trasplantado desde España como corazón del local. La apertura, el 24 de agosto, coincidió con el 23 aniversario de la empresa y llevó a un espacio físico una propuesta que la marca resume en dos palabras: belleza sin agua.
El producto es el argumento. En lugar de la fase acuosa habitual en la cosmética, las fórmulas de Oliveda usan un elixir bioactivo rico en hidroxitirosol, un antioxidante que la compañía extrae de olivos de montaña. La empresa, que combina venta directa y retail, empezó a vender en Estados Unidos hace tres años y ahora da el salto a la tienda propia.
El montaje de la inauguración buscó traducir esa historia a la experiencia. El olivo centenario llegó desde España y se conectó por transmisión en vivo durante la ceremonia. El local incorpora unas 45.000 libras de tierra combinada de España y Los Ángeles, y esculturas inspiradas en olivos cuyas ramas funcionan como estanterías. Todo apunta al mismo relato: el árbol como origen del producto.
«La belleza sin agua no surgió de una tendencia. Nació de años conviviendo con estos árboles, protegiéndolos, aprendiendo de ellos y confiando en que la naturaleza ya sabe mejor que nosotros», dijo Thomas Lommel, fundador de la compañía. Lommel desarrolló el concepto tras una crisis de salud que lo llevó a estudiar a la vez ciencia moderna y conocimiento mediterráneo antiguo.
La apertura marca un paso más para una marca que busca diferenciarse con un ingrediente y una historia muy definidos. En un mercado de cuidado facial saturado, Oliveda combina el canal de venta directa, que construye relación de persona a persona, con una tienda física pensada menos como punto de venta y más como escenario de su propia historia.
Adaptado del artículo «Oliveda Opens Flagship Olive Tree People Store in US» publicado originalmente en Direct Selling News.








