Yanbal presentó sus nuevas colecciones de joyería sobre el Salar de Uyuni, el mayor desierto de sal del mundo, entre el 30 de julio y el 2 de agosto. La marca escogió como escenario el SalarFF, el primer festival de cine boliviano, para marcar su regreso a Bolivia con una de las categorías que más peso tiene en su negocio.
La firma andina, con casi 60 años de historia y presencia en América Latina y Europa, apoyó su puesta de largo en el simbolismo del lugar. Las piezas, según la compañía, buscan durabilidad y versatilidad: colores, formas y acabados pensados para el uso diario y para ocasiones especiales, con un componente que la marca describe como emocional más que ornamental.
«En Yanbal creemos en una belleza que expresa identidad, emociones y autenticidad», afirmó Diana Hurtado Suárez, country manager de Yanbal Bolivia. En la misma línea, Nicole Camacho, directora corporativa de Maquillaje y Joyería, sostuvo que «el bienestar y la confianza nacen de sentirse auténticos».
La joyería es una de las categorías más representativas de Yanbal y una pieza central de su modelo, que combina diseño, calidad y venta a través de miles de consultoras independientes. La presentación en Uyuni se enmarca en una estrategia regional para asentar esa línea como referente de estilo en el mercado andino, donde la marca compite con la venta directa de cosmética y accesorios.
Yanbal difundió el desfile en su canal de YouTube:
El movimiento tiene lógica comercial. Frente a la cosmética, la joyería ofrece márgenes altos y un ticket que sube el promedio de venta de cada consultora, además de un producto que no depende de fecha de caducidad ni de reposición frecuente. Llevar el lanzamiento a un escenario natural de alto impacto visual, y cruzarlo con un festival de cine, apunta al mismo público que Yanbal quiere que fotografíe y comparta sus piezas.
Adaptado del artículo «El Salar de Uyuni, el escenario elegido por Yanbal para presentar sus nuevas colecciones de joyería» publicado originalmente en Asuntos Centrales.









