Hay una pregunta que Sage Robbins se hace a sí misma cada vez que siente resistencia o tensión frente a una situación: «¿Estoy cultivando armonía en este momento, o estoy sumando a la discordia?». No es un mantra decorativo. Es un mecanismo para cortar la reacción automática antes de que decida por uno.
La idea, que expuso en el canal de Tony Robbins, parte de una premisa que incomoda porque quita excusas: no somos víctimas. Cada persona es cocreadora de su propia vida. Las decisiones, las palabras, las acciones y, sobre todo, el lugar donde se pone la atención, moldean no solo lo que se siente, sino lo que se experimenta en cada momento.
Ahí está el punto que vale para cualquiera que construya un negocio a base de relaciones. Culpar al mercado, al equipo, a la empresa o al momento económico es cómodo y estéril. Devuelve la sensación de control, pero no cambia nada. La pregunta de Robbins hace lo contrario: obliga a mirar la única variable sobre la que sí se manda, que es la propia respuesta.
El método no promete que la tensión desaparezca. Lo que ofrece es un instante de conciencia en medio del enganche, y ese instante basta para elegir distinto. «Es muy poderoso reconocer que en este momento podemos empezar de nuevo», dice. Empezar de nuevo, en su planteamiento, no es un gesto grandilocuente: es dejar de reaccionar y volver a decidir, una vez más, aquí.
Esa es la parte que separa la responsabilidad real de la frase motivacional. Reclamar el propio poder no es repetir que uno puede con todo. Es hacerse la pregunta incómoda justo cuando lo fácil sería echar la culpa afuera.
Adaptado del video «Stop Blaming Others and Reclaim Your Power» publicado en Tony Robbins el 12 de julio de 2026.








