8 HÁBITOS de las personas que PROSPERAN durante una crisis

Esos patrones de pensamiento y comportamiento bien practicados nos ayudan a apropiarnos plenamente de nuestro estado interno.

26 de octubre de 2020
Foto: Unsplash

Cuando era niña, mi papá a veces me llevaba a pescar en su pequeño bote de hojalata oxidada. A veces, en medio del lago, ponía cinta adhesiva sobre una fuga para mantener el agua a raya hasta que volvíamos a la orilla. Solía ​​decir que los barcos no se hunden en el agua que los rodea. Se hunden en el agua que se pone en ellos.

Me he inspirado en ese dicho muchas veces, especialmente durante los tiempos tormentosos de la vida, cuando siento que el miedo y la negatividad que me rodean pueden hundirme. Como en marzo.

No se me escapó la ironía de que la semana en que se publicó mi nuevo libro fue la misma en que mi esposo fue hospitalizado por COVID-19 y me pusieron en cuarentena de dos semanas y mi recorrido del libro y gran parte de mi flujo de ingresos para 2020 fue cancelado. ¡Habla sobre las pruebas en carretera, mi propio consejo!

Así que seguí prestando atención a las palabras de papá… “Margie, no le des a lo que sucede a tu alrededor el poder de determinar lo que sucede dentro de ti”.

Por supuesto, esto es más fácil decirlo que hacerlo. Pero no es imposible. Todo se reduce a hábitos. Esos patrones de pensamiento y comportamiento bien practicados que nos ayudan a apropiarnos plenamente de nuestro estado interno, “la forma de nuestro barco”, para que cuando las nubes oscuras se acumulen en lo alto, podamos mostrarnos como la persona que más aspiramos a ser. Y cuando caemos (como todos lo hacemos), podamos levantarnos rápidamente.

Con ese fin, aquí hay ocho hábitos que distinguen a las personas que prosperan durante las crisis, permitiéndoles capear mejor las tormentas de la vida y salir bien librados de ellas.

1. Empieza por “quién”

Sé que Simon Sinek dijo comenzar con el por qué, pero a veces nuestro por qué puede ser ilusorio. En cuyo caso, comienza con “quién”. Tómate cinco minutos para escribir los rasgos de la persona que quieres ser en este momento y la historia que deseas contar acerca de cómo apareciste durante este tiempo turbulento: en tu trabajo, tu familia y tu comunidad en general. Cuando tanto es incierto, busca en tu interior la certeza que no puedes encontrar en ningún otro lugar.

Hay muchas cosas fuera de tu dominio en este momento. Lo entiendo. Pero cuando decides tomar el control de cómo te presentas en el mundo, te empoderas para manejar mejor todo lo demás.

Estoy comprometida a encarnar el propósito, la gratitud, la gracia y la generosidad a través de este tiempo turbulento. ¿Qué pasa contigo?

2. Practica rituales diarios con autodisciplina radical

La resiliencia no es lo que tienes, es lo que haces. En tiempos difíciles, es importante redoblar las prácticas y los rituales que te ayuden a dar vida a tu “mejor yo”, física, mental, emocional y espiritualmente. Pon tu alarma, mueve tu cuerpo, come bien, prioriza tu horario, tómate un tiempo para leer, mantente conectado. Las pequeñas prácticas que realizas cada día pueden marcar una gran diferencia a medida que navegas en tiempos de incertidumbre.

3. No descuides tu energía

Las emociones son contagiosas. Es fácil dejar que los miedos de los demás se conviertan en los tuyos. Así que sé diligente en establecer límites firmes para mantener la negatividad de los demás fuera de tu campo emocional. Quizás esto requiera evitar a ciertas personas o determinar el tiempo en línea. Por otro lado, ten la intención de mantenerte conectado con aquellas personas que “llenan tu taza” en lugar de drenarla.

4. Abraza las emociones incómodas

Las investigaciones muestran que las emociones difíciles son importantes para que crezcamos y florezcamos. Entonces, si has sido desafiado por todo lo que 2020 te ha arrojado, abraza esas emociones incómodas como parte integral de lo que se requiere para que crezcas y te conviertas en la cuota completa de la persona que tienes dentro de ti para ser. La adversidad nos presenta a nosotros mismos. Replantea tus problemas actuales como oportunidades indispensables para nutrir tus fortalezas y descubrir en tu interior dominios completos de coraje, compasión, creatividad y fuerza que de otro modo habrían permanecido inactivos. 

5. Conéctate con tu yo espiritual

Albert Einstein observó una vez que el hilo común que comparten las personas más influyentes es que “primero se han alineado con su yo espiritual y luego con su yo físico”.

Estar cimentado en la dimensión espiritual de quién eres tú te permite enfrentar tus desafíos desde un lugar de fe, en vez del miedo. Si bien esto puede no eliminar tus problemas, sí cambia tu relación con ellos. Esto no solo ayuda a frenar la tendencia a volver en toda una catástrofe los peores escenarios (que solo te ponen ansioso y sofocan tu capacidad para pensar con claridad), sino que amplía tu ancho de banda para abordar tus desafíos con más calma, creatividad y coraje, los mismos atributos que diferencian a las personas más exitosas del resto de la gente. 

¿Cómo hablarías, te comportarías, interactuarías, vivirías y liderarías hoy si estuvieras operando desde la fe sobre el miedo? Luego, observa cómo eso cambia tu perspectiva, tus movimientos, tus acciones y tus interacciones. Si mejora tu día aunque sea un poquito, haz lo mismo mañana.

6. Busca formas de convertir cada derrota en una victoria

Se cita a Winston Churchill para decir que uno “nunca debe dejar que una buena crisis se desperdicie”. Me he convertido en una genio de Zoom este año y me he vuelto mucho mejor para conectarme con audiencias virtuales. Supongo que también has tenido que aprender algunas cosas nuevas. La realidad es que incluso los momentos más difíciles nos brindan oportunidades, si las estamos buscando. El problema es que la mayoría de las personas están tan preocupadas con las puertas que se cierran que no ven aquellas que esperan ser abiertas. Así que busca las victorias.

7. Haz planes, pero anótalos

Estamos en nuestro mejor momento cuando trabajamos duro para lograr metas y aspiraciones significativas, así que no permitas que la interrupción de esta crisis te impida avanzar hacia un sentido de propósito. Simplemente no te apegues demasiado a cómo deberían desarrollarse las cosas. Esta pandemia nos ha enseñado que los planes se pueden deshacer en un instante, pero también a hacer lo mejor que podamos de cada día, sean cuales sean las curvas que se nos presenten. Así que establece metas y haz planes, pero usa un lápiz y anótalos. Como decía papá, “Bienaventurados los flexibles, porque no se deformarán”.

8. Sé amable contigo mismo, especialmente cuando falles

Todos vacilamos. Todos caemos. Incluso los más evolucionados entre nosotros pueden ser presa del miedo y de las inclinaciones más bajas de la naturaleza humana. Entonces, cuando no llegues a ser la persona que más deseas, adquiere el hábito de tratarte a ti mismo de la misma manera que la persona más cariñosa que conoces te trataría. Después de todo, golpearte a ti mismo no te eleva más, hace todo lo contrario. Los estudios han encontrado que al perdonar tu falibilidad y practicar la autocompasión, te prepara para recuperarte más rápido y levantarte más fuerte.

Cuando te comprometes a priorizar lo que te empodera, te das cuenta de que eres más grande que cualquier problema que puedas enfrentar. No solo eso, esas tormentas que pensaste que estaban arruinando tu camino hacia adelante en realidad solo te están revelando.

Vía | Success

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