La vida en comunidad te permite ser personal, de manera respetuosa, para que puedas descubrir qué hace que la gente funcione.
Una de las mejores formas de conectarte con tu equipo es jugar un juego llamado “la comunidad”. Se trata de descubrir qué tienes en común con cada una de las personas con las que trabajas. Por ejemplo, cada vez que te conectas con un nuevo miembro del equipo, no solo se presentan las habilidades que tienen, sino que también descubren lo que disfrutan en su tiempo libre.
Una vez que construyes esa conexión y aprendes lo que tienen en común, las personas bajan la guardia y realmente se conectan entre sí. Entonces, esa comunidad crea un sentido de pertenencia. Te permite descubrir lo que tienen en común y crea un entorno psicológicamente seguro donde las personas pueden ser seres completos y auténticos.
Entonces, la próxima vez que pienses solo en ti mismo, ¿sabes qué? Si piensas en: No quiero que la gente en el trabajo sepa que hago esto o que me gusta eso, ¡no lo hagas! Ponlo todo sobre la mesa, porque así humanizas tanto el lugar de trabajo como la experiencia.
Vía | Success








