Tupperware descartó su plan de vender en supermercados y otros espacios físicos en México, y decidió enfocar todo su negocio en la venta directa a través de su red de vendedoras. El giro llega después de su compra por Befra, en junio de 2026, por 250 millones de dólares.

Antes de declararse en quiebra en Estados Unidos, en septiembre de 2024, la marca perseguía llegar a las góndolas de los supermercados. La reestructuración cambió esa hoja de ruta. «No está en nuestros planes (los espacios físicos). Nuestros planes están en enfocarnos en la venta directa», dijo Paola Kiwi, directora regional de la compañía para América Latina.

La adquisición por Befra —matriz de Betterware— incluyó las operaciones en América Latina, con México y Brasil como mercados centrales, además de plantas de producción y una licencia perpetua de la marca.

Herramientas digitales para una red que envejece

La nueva estrategia pasa por dar a las vendedoras, a las que la empresa llama «emprendedoras», herramientas para vender en línea. Las capacitaciones incluyen el uso de Facebook Live, el envío de catálogos por WhatsApp y el manejo de plataformas digitales para ampliar el alcance de cada vendedora más allá de su círculo cercano.

El reto de fondo es generacional. La edad promedio de la red de Tupperware en México se ubica entre los 35 y los 40 años, y la compañía busca conectar con consumidores más jóvenes. Según la empresa, las nuevas generaciones prefieren termos y contenedores para transportar alimentos y líquidos, más que los juegos tradicionales de cocina que hicieron famosa a la marca.

La producción sigue anclada en México. La planta de Toluca, en el Estado de México, fabrica varios millones de piezas al año: cerca del 80% se destina al mercado mexicano y el resto se exporta a Estados Unidos. Al frente de la operación local está Luciano Azum, director general de Tupperware México.

El caso resume el nuevo mapa de la venta directa en la región: marcas históricas que salen de procesos de quiebra o reestructura y renuncian a competir en el retail masivo para volver a su base, la venta persona a persona, ahora apoyada en mensajería y redes sociales.


Adaptado del artículo «Tupperware encara el reto de llegar a nuevas generaciones con sus ventas por catálogo» publicado originalmente en Expansión.

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