La venta directa en Alemania cerró 2025 con ingresos de 24.000 millones de dólares, un 1,7% más que el año anterior, y proyecta acelerar su crecimiento hasta el 3,7%, según el estudio anual de la Asociación Alemana de Venta Directa (Bundesverband Direktvertrieb) difundido el 17 de septiembre. El país sumó 906.433 vendedores activos, con una tasa media de devoluciones del 3,1%.
El dato de fondo es la vuelta al crecimiento en uno de los mercados más grandes de Europa, sostenido por categorías que van más allá de la cosmética: cuidado de mascotas, bienestar, energía y servicios de telecomunicaciones aparecen entre los rubros que mueven el negocio.
El salto más llamativo está en la tecnología. En 2024, el 38% de las empresas del sector invertía en inteligencia artificial; en 2025 la cifra subió al 81%. En apenas un año, la herramienta pasó de ser apuesta de unos pocos a estándar de la mayoría, en un negocio que históricamente se apoyó en el contacto persona a persona.
«El estudio muestra que continuidad y cambio van de la mano en la venta directa. Nuestro sector es estable, adaptable y está orientado al futuro», resumió Elke Kopp, presidenta de la asociación alemana. La frase apunta a la tensión que recorre el informe: una base de casi un millón de vendedores que se mantiene, y una capa tecnológica que se renueva a gran velocidad.
Para el mercado hispanohablante, el número alemán funciona como referencia. Un mercado maduro que recupera crecimiento moderado y adopta IA de forma masiva marca el camino que ya asoma en América Latina, donde la venta directa busca cómo combinar su red humana con las mismas herramientas.
Adaptado del artículo «German DSA Reports Renewed Sales Growth in the Market» publicado originalmente en Direct Selling News.








