Un panel de tres jueces del Distrito Primero de Apelaciones de California rechazó el 7 de mayo la suspensión de emergencia que pedía Marco Moukhaiber, creador de contenido anti-MLM con base en Alberta, Canadá, tras el fallo adverso que recibió en diciembre de 2025 en la demanda presentada por Market America en su contra. La decisión del panel deja en pleno vigor el fallo de primera instancia mientras avanza la apelación de fondo.
La demanda original fue interpuesta por Market America y la viuda del propietario fallecido de la compañía, tras un video de YouTube publicado por Moukhaiber en el que caracterizaba a la firma como un «esquema piramidal» y atribuía señalamientos personales al ejecutivo. El tribunal de primera instancia falló en contra del demandado el 23 de diciembre de 2025. La defensa de Moukhaiber, a cargo del abogado Owen Martikan, presentó el recurso el 19 de febrero de 2026, y el 12 de marzo solicitó la suspensión de la ejecución mediante un writ of supersedeas —figura procesal usada para frenar el cumplimiento de una orden mientras se discute la apelación—.
El panel denegó el pedido sobre dos fundamentos técnicos. El primero, la inexistencia de daño irreparable: el tribunal recordó que las pérdidas estrictamente monetarias no constituyen perjuicio irreparable cuando el demandado tiene solvencia para reembolsar. El segundo, la falta de demostración suficiente de error probable en la decisión de primera instancia. El procedimiento de apelación sigue su curso, pero la orden de diciembre continúa surtiendo efecto.
Más allá del litigio individual, la resolución entrega al sector de venta directa una pieza relevante: por primera vez en mucho tiempo, un panel de apelaciones estatal en Estados Unidos ratifica el criterio de que las acusaciones públicas categóricas contra compañías del modelo —del tipo «esquema piramidal»— pueden generar responsabilidad civil cuando carecen del sustento probatorio que la jurisprudencia exige.
El expediente Market America-Moukhaiber establece, en consecuencia, un parámetro técnico que las compañías del sector vienen pidiendo desde hace años: la diferencia entre crítica fundada y señalamiento difamatorio. Las críticas con base factual y rigor probatorio quedan dentro del amparo del discurso protegido. Las generalizaciones categóricas sin sustento, en cambio, no.
Primerica presentó por su cuenta un segundo proceso contra Moukhaiber, todavía en etapa anterior a la del caso californiano. Ambas demandas se enmarcan en el mismo contexto: Moukhaiber acumula contenido publicado en YouTube con caracterizaciones agregadas sobre el modelo de venta directa, contenido que recientemente lo llevó a aparecer en la entrevista Inside True Crimes con Matt Cox, publicada el 25 de mayo, y en el círculo mediático de Patrick Bet-David y Valuetainment.
El detalle relevante para el sector no es el perfil del demandado, sino la doble vía judicial que abren dos compañías independientes en jurisdicciones distintas. Si los procesos avanzan al ritmo del caso californiano, las compañías de venta directa con presencia en Estados Unidos tendrán al cierre del año un cuerpo más sólido de antecedentes para responder a campañas de descrédito generalizadas sin sustento probatorio.
La cuestión que no resuelve el caso, y que el sector seguirá debatiendo, es dónde dibuja la jurisprudencia la frontera entre crítica protegida y difamación con responsabilidad civil. Las decisiones de los próximos meses, tanto en California como en la jurisdicción donde avance la causa de Primerica, irán afinando esa línea. Por ahora, la decisión del 7 de mayo deja en pie el fallo de diciembre y manda al expediente un mensaje que el ecosistema del sector estaba esperando: la generalización categórica sin prueba tiene costo.
Adaptado del artículo «Always Marco Moukhaiber sued by MLM Companies Market America and Primerica» publicado originalmente en MLM.news.
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